Banner Jurídico.
Banner Sorriso

Bienvenido paisano

| 29 octubre 2007 | Notas | 83 vistas | comentarios

Agustín Escobar Ledesma

¡Alejar las malas vibras! Ese fue el deseo principal que me prometí como si fuera inicio de año. Por supuesto que no me quedé cruzado de brazos y, como bien dice el clásico “A Dios rogando y con el mazo dando”.

Desde ya, me di a la tarea de echar a la calle, no sólo mi mala suerte, sino también las víboras prietas y las tepocatas. Para deshacerme de mi mala estrella redecoré mi casa de interés social de acuerdo al Feng Shui.

Ahora sí, pensé, que fluya la energía positiva por este cantón, gracias a la ciencia del movimiento que guarda el equilibrio con agua, madera, fuego, metal y tierra, los cinco elementos del universo. Una vez exorcizado mi hogar de la colonia Lázaro Cárdenas, me apoltroné en espera de los cambios positivos a nivel personal; abrí los brazos para recibir salud, dinero y amor.

En esas estaba uno de estos domingos lluviosos, a eso de la medianoche. En la comodidad de mi casa gozaba cabalmente de las violentas escenas de la película del canal AXN “Doce monos”, estelarizada por Bruce Willis, cuando un estruendoso impacto en el zaguán de mi hogar me obligó a apagar la tele, vestirme y asomarme para ver qué diantres había sucedido.

En un primer momento pensé que los gringos ya de plano nos estaban bombardeando pero no, que va, en el portón se había incrustado una camioneta Toyota de placas texanas y a un lado de la misma se encontraba un sujeto tirado: ¡Válgame el señor -exclamé para mis adentros-, lo que me faltaba, ahora hasta un muerto tengo a la puerta!

En seguida, como en las violentas series gringas de la telera, marqué el 066 para reportar el fatal suceso, sólo que aquí, en esta realidad, la Guardia Municipal se tardó casi media hora en hacer su triunfal aparición, la ambulancia de la Cruz Roja llegó un poco antes al lugar de los hechos a los que los vecinos fueron los primeros en arremolinarse para ver de cerca la sangre, pero como no hubo hemoglobina, algunos se retiraron decepcionados.

Los que se quedaron ayudaron al conductor, que no estaba muerto sino que andaba hasta las chanclas, que arrastraba las palabras con su legua de estropajo. Hipólito, que así se llamaba el ebrio, se identificó con una credencial de unos estudios de videofilmación de Nueva York, dijo ser de oficio migrante que había venido de vacaciones a Querétaro a ver a sus seres más queridos.

Los vecinos que permanecían atentos de la evolución del accidente, reían cada vez que Hipólito decía una incoherencia en beoda lengua.

Una enfermera de la Cruz Roja auscultó al bracero y, al advertir que solamente andaba más borracho que una cuba, lo dejó en manos de los policías de las dos patrullas de la Guardia Municipal. Un vecino corrió a localizar a un familiar de Hipólito que vivía a unas cuantas cuadras y los gendarmes le dijeron que ni el borracho ni la camioneta se moverían del lugar hasta que llegaran a un acuerdo con el afectado, que de no ser así se llevarían el vehículo al corralón y a Hipólito al Juzgado Cívico y que de todos modos tendría que pagar los daños causados al zaguán.

El pariente del bracero pagó los daños y se llevó al beodo a dormir la mona a su casa, mientras la Toyota fue arrastrada por una grúa de Tránsito para llevarla a la casa del borracho y, aquí no ha pasado nada, que siga la fiesta.

El incidente duró más de una hora bajo la pertinaz lluvia de la madrugada y mi vecino Toño se fue a dormir hasta que todo quedó resuelto. Enseguida, empapado y todo, mandé al carajo al Feng Shui que salió igual de chafa que todos los productos chinos que invaden nuestro país.

Mejor busqué refugio en San Cuilmas, santo de mi devoción que tenía en el olvido, para que me libre de la mala suerte y nuestros migrantes que regresan de vacaciones para emborracharse.

Alta migración

Cada año, cuando las fiestas de diciembre se acercan, miles de queretanos que trabajan en Estados Unidos, regresan para pasar la navidad con sus familiares en este país.

En el 2005 salieron de Querétaro Arteaga 25 894 personas para radicar en otra entidad.

En el 2000, 24 682 habitantes de Querétaro de Arteaga se fueron de esta entidad para vivir en Estados Unidos de América; esto significa 18 de cada 1 000 personas. El promedio nacional es de 16 de cada 1 000.
(Fuente INEGI)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comentar

Agrega tu comentario debajo o deja un trackback desde tu sitio web.

 Suscríbete a los comentario para recibirlos en tu lector RSS.

Se pide que los comentarios se hagan con respeto, para evitar que sean editados.

* campos requeridos

Comentario

¿Quiéres recibir nuestras actualizaciones por e-mail?

Simplemente ingresa tu dirección de correo en la casilla siguiente, aparecerá una ventana confirmándote tu suscripción. A partir de ese momento recibirás un correo electrónico con las últimas noticias.

Ingresa tu e-mail:

Actualizaciones entregadas por FeedBurner