El gobierno y los Emos
Víctor M Sánchez Bandala
La intolerancia y decadencia han logrado penetrar fuertemente en la vida “cívica” de algunos queretanos, los hechos de violencia “clasista” registrados en la capital del estado, así lo demuestran.
La respuesta gubernamental, a todas luces cínica e inaceptable, representa la más abierta negligencia y en todo caso “tolerancia” a la intolerancia.

"Tolerancia" a la intolerancia.
La violencia registrada en contra de un grupo de jóvenes denominados “EMOS”, por parte de jóvenes clasemedieros, ante los ojos de las autoridades policíacas, quedará en la historia como una nueva forma de expresión irracional, fascista y retrograda.
Independientemente de su forma “suigeneris” de manifestarse, los EMOS son en todo caso una reflejo de una sociedad decadente, sin valores, ni integración familiar. Son como dicen los chavos una mala “copia” de “otras” manifestaciones sociales de hoy en día.
Si bien es cierto que los EMOS contrastan con el conservadurismo tradicionalista de algunas personas, también es cierto que no es justificable la agresión en su contra, por el simple hecho de no aceptarlos.
Lo más lamentable, es la cínica respuesta de la incompetencia o el contubernio de las autoridades municipales y estatales, que ahora podrán hacer uso de “bandas controladas” para golpear a quienes no se ajustan a sus “costumbres del bien común”.
Ante esta grave agresión social, es oportuno reaccionar en contra de todo aquello que signifique intolerancia, sobre todo si esta surge de una sociedad clasista, retrograda y fascistoide.
Inaceptable es comprender porque la doble moral gobierna en todos los niveles, la familia como discurso gubernamental contradice la realidad de no pocos funcionarios y servidores públicos.
Ni las bendiciones, ni los “lazos” de amistad y conveniencia entre los grupos de poder económico y religioso a nivel estatal han podido encubrir la decadencia y el discurso “moralista” que en el terreno de los hechos, permitió una agresión sin precedente.
Por lo que se puede apreciar, ahora resulta que el gobierno o las autoridades “pueden” hacer uso de “juniors” para “limpiar” el centro histórico, evitando así “ensuciar” sus manos con la sangre de EMOS u otros que en el futuro contrasten con “sus valores cívicos”.
Frente a la complacencia de las autoridades “competentes”, los clasemedieros de derecha han hecho uso de la violencia mostrando el verdadero rostro de una sociedad agotada, decadente e injusta.
La intolerancia no es el camino correcto, y menos aún cuando el “agandalle” se vuelca sobre minorías, que difícilmente son avaladas por la mayoría, pero que en todo caso son parte de una expresión inobjetable.
Textos relacionados
El caso “emo” | 17 marzo, 2008
Los hechos sucedidos el pasado vienes 7 de marzo en el que centenares de jóvenes, tras brumosa convocatoria, persiguieron y golpearon sin distinción de género alguna y en plena Plaza de Armas a los denominados “emos”…
Una vieja historia | 17 marzo, 2008
El conflicto, la pelea y el escándalo que surgió el pasado viernes 7 cuando alguien decidió lanzar una convocatoria para romperle la madre a un grupo identificado como los “emos” me deja, a mí, dos lecturas.- El “guardadito” de 2 mil millones | 29 octubre, 2007
Víctor Manuel Sánchez Bandala “Ver para creer” Lo que por mucho tiempo se guardo en secreto celosamente, por fin se hace evidente. El Poder Ejecutivo “jinetea” dinero de las contribuciones, impuestos y presupuestos asignados. Tal vez, a nivel estatal, por carecer de antecedentes de este tipo, llama la atención el supuesto “ahorro” de más de dos








Comentar