Pinto mi raya

18 agosto 2008 | El ahorcado del lunes | 335 vistas | comentarios

Eduardo Garay Vega

Hay semanas en que se puede hablar de tantas cosas como eventos han trascendido los medios de comunicación y se vuelven tema cotidiano entre las personas: las olimpiadas y nuestro eterno fracaso; el país que organiza una jornada contra el sida y recibe su secretario de salud un abucheo terrible; el secuestro y asesinato de un menor de edad y el pésimo manejo en los medios que magnifican el hecho porque el niño era hijo de un amigo de quien despacha en Los Pinos; o la absurda discusión entre un gobierno local y uno federal por el uso o no de un material de educación sexual.

Todos esos temas merecen ser tomados en cuenta y discutirse a profundidad. Sin embargo quiero detenerme en un tema más local: un programa de radio que tuvo como tema el graffiti y en el que participaron un diputado y una periodista.

Hacer graffiti y dañar la propiedad privada son dos cosas distintas.

Hacer graffiti y dañar la propiedad privada son dos cosas distintas.

En medio de una serie de argumentaciones sobre la reforma judicial que convierte en delito a seguir de oficio el pintar sobre una barda o pared, el diputado se revienta frases dignas de un discurso para habitantes de una colonia salida de una telenovela: “a mí no me gustaría que mis hijos crezcan en una ciudad sucia, llena de basura y toda pintada”. La verdad, se salen las lágrimas. Y la locutora no se queda atrás: “me parece exagerado querer encerrar en la cárcel a jóvenes que no tienen otra manera de expresarse”. Igual, lloran todos quienes los escuchan.

Nadie se detiene un momento a oír a su interlocutor. Nadie argumenta, sólo repiten ideas que ya traen antes de entrar al aire: para el diputado “ensuciar las paredes” es sinónimo de basura, de delito, de manifestar el caos y la falta de orden, de violar la propiedad privada. Para la locutora todo lo que hace el gobierno es reprimir, es tratar de encerrar a los jóvenes porque son jóvenes.

Para terminar de demostrar su falta de diálogo, aunque ambas partes digan que hicieron justamente lo contrario, trataron de seguir una discusión sobre que el graffiti es, en realidad, un medio que utilizan grupos que quieren burlar el orden u obras de artistas que no pueden exponer en galerías y espacios culturales predeterminados.

Otra vez, no escuchan, por lo tanto no pueden entender que el graffiti, para pasar de ser un ataque a ser un mensaje debe intentar comunicar, por lo tanto un rayón, el clásico “Pepe estuvo aquí” o reproducir una marca de alguien más no es una manera de comunicar, no es arte, a estos chavos no les interesan efectos a lograr con el spray, no buscan mezclar colores y francamente el mensaje que tienen es más que directo y simple.

Por otro lado, es obvio que no todos los jóvenes que hacen graffiti son vándalos. Hacer graffiti y dañar la propiedad privada son dos cosas distintas. Habitualmente quien quiere pintar una barda con dibujos, leyendas largas, mensajes e incluso poemas, pide permiso porque este trabajo le va a llevar más de unos minutos.

Caso distinto es aquel en donde el graffiti sirve para dar mensajes con un código que no se quiere sea conocido por todos. Aquí las pintas pueden servir para marcar un territorio, indicar que un lugar es seguro o inseguro para quien conoce el código y, en todo caso, se puede entender que es un delito o, por lo menos, una alteración al orden establecido y mecer una actuación de la autoridad.

En fin, en el programa siempre se quedaron dos dudas que ninguno fue capaz de formular: que haría el diputado si uno de sus hijos tomara un spray y pintara un mario bross en la barda de su casa, o pegara una calcomanía de pucca o de cualquier otra caricatura de moda, ¿Lo detendría?

En contraparte, que haría la locutora si ve que un chavo está pintando la barda de su casa para con pintura de spray solo por el hecho que está de moda. ¿Lo defendería ante la aparición de la policía y le diría que es un joven manifestándose? Lo sé, la ley es fría y no contempla excepciones, éstas las hacen los legisladores y las dan a conocer los medios. En fin. Pinto mi raya.

3D Street Art - Julian Beever

  • Facebook
  • Technorati Favorites
  • Windows Live Favorites
  • Yahoo Messenger
  • Google Buzz
  • Meneame
  • Google Reader
  • Blogger Post
  • Delicious
  • Hotmail
  • Google Gmail
  • Yahoo Mail

Manda un Tweet de este texto

Textos relacionados

  • ¿La autoridad pretenderá que a todos los jóvenes graffiteros se les estigmatice y se les castigue de por vida por unas simples pintas? Un galimatías la Ley del Graffiti | 21 julio, 2008
    El pasado lunes, la LV Legislatura del Estado, aprobó la reforma al artículo 202 Bis, del Código Penal del Estado.
  • 50-graffiti-1.jpg Graffiti en Querétaro | 26 noviembre, 2007
    Una forma de expresión, principalmente de los jóvenes, que molesta a algunos. A la par surge el “antigraffio”, un recubrimiento que evita el daño en paredes. Carlos Rode Villa La historia del graffiti se remonta a los años 60 en Nueva York, influidos por el hip-hop, los primeros artistas se dedicaban a firmar en las calles de esta
  • Juan Manuel Aboytes Rosas invitó a más personas a concursar en el evento. Invitan en Corregidora a “graffitear” vehículos | 9 febrero, 2009
    El gobierno municipal de Corregidora, invita a interesados en la realización de graffiti, a que participen en su quinto concursos denominado “Graffiexpresate”

Comentar

Agrega tu comentario debajo o deja un trackback desde tu sitio web.

 Suscríbete a los comentario para recibirlos en tu lector RSS.

Se pide que los comentarios se hagan con respeto, para evitar que sean editados.

* campos requeridos

Comentario

¿Quiéres recibir nuestras actualizaciones por e-mail?

Simplemente ingresa tu dirección de correo en la casilla siguiente, aparecerá una ventana confirmándote tu suscripción. A partir de ese momento recibirás un correo electrónico con las últimas noticias.

Ingresa tu e-mail:

Actualizaciones entregadas por FeedBurner