Banner Jurídico.
Banner Sorriso

Un discurso que vende

| 27 julio 2009 | En Tinta Azul | 89 vistas | 1 comentario

Carlos Uribe Arroyo

Haciendo un poco de memoria, y por lo que representa el antecedente, es importante recordar que en 1997 cuando la selección de candidatos en el PAN no había candidato a gobernador, por lo que una comisión acudió a solicitar a Ignacio Loyola Vera que accediera a contender en un proceso en el que las posibilidades se veían muy remotas, si no nulas.

Foto: elrevolucionario.org

Foto: elrevolucionario.org

Sin embargo, para sorpresa de muchos, el enojo de pocos y en medio del festejo popular de la mayoría, Acción Nacional se vuelve el gran ganador de la contienda porque además de algunos municipios, entre ellos San Juan del Río, Ezequiel Montes y Querétaro, se ganaron varios distritos locales y la propia gubernatura.

Ese fue el inicio de un cambio radical en la militancia de Acción Nacional que pasó del casi heroísmo y convicción de unos cuantos, muchos de ellos familiares o amigos lo cual es perfectamente natural, al engrosamiento manipulador de los aspirantes futuros y de los oportunistas.

Por supuesto que como todo grupo humano, las diferencias de opinión, las aspiraciones personales y las coyunturas se empezaron a diversificar sin importar los años de militancia, la experiencia y la identidad partidista. Para los llamados “neos” surgió entonces la oportunidad de sin trayectoria alguna aspirar a los cargos de elección y para ello, lo primero que tendrían que hacer era ganar los procesos de selección internos.

Y muchos panistas recordarán como a partir del año 2000 se volvió recurrente el discurso de los panistas tradicionales, del control que ejercían en el partido, de que se beneficiaban de los cargos, etc. y de ahí surge el PUN como forma de etiquetar a los miembros de las familias o los amigos de los Puga, Urbiola y Nava. El término utilizado hasta al cansancio pretendía simplemente una manipulación para que los recientes miembros activos del partido simpatizaran con este nuevo grupo que poco a poco fue cobrando fuerza.

Y fue precisamente en el año 2000 cuando por primera vez se dio la compra de votos y el pago de cuotas de los miembros activos que apoyaran a determinado candidato en la convención, y fue también cuando se busca el control de las candidaturas a través de las estructuras del partido. De pronto, ser presidente de comité municipal se convirtió en una simple acción táctica para favorecer los intereses de algún aspirante en particular, por supuesto con individuos que en ningún momento pretendieron el bien del partido, sino solamente allanar el camino de su futuro patrón.

En esos años, la lucha al interior del partido podría limitarse a dos grupos: los panistas de mucha militancia y los nuevos miembros, muchos de ellos bien intencionados y congruentes con la doctrina de Gómez Morín, pero también muchos otros que sólo buscaban la comodidad de la función pública, el lucimiento personal e incluso los ilusos que pensaron que la máxima priista de “que el que no tranza no avanza” y su oración de cada día “Dios no me des, sólo ponme donde hay” se mantendría en los gobiernos de Acción Nacional.

Traer todo esto a la memoria es encontrar también uno de los hilos del por qué hoy el partido está como está con todas las consecuencias que ello implica. Pero hoy todos dicen no tener la culpa, aunque es evidente que en los países en los que existe la reelección, un buen o excelente gobierno es casi sinónimo de triunfo electoral, ¿o no?

Y este antecedente, con otros que requeriría mucho espacio explicar, es necesario para entender cómo se han conformado los intereses de grupo que al fin son la causa de lo que hoy ocurre, que no es nuevo ni a nadie sorprende. Vivimos una crisis que también fue causa sustantiva de la derrota. Desde antes de iniciar los procesos de selección de candidatos al interior del PAN se dieron los primeros síntomas graves del grado de descomposición y a nadie le importó. ¿Qué comité municipal en su momento tuvo la decencia y la determinación de sancionar a todos los que fuera de convocatoria estuvieron descaradamente haciendo actos de campaña?

¿No es ofensivo para la inteligencia de los militantes y de la propia ciudadanía que las comilonas, visitas a comités, reuniones con militantes, celebraciones de cumpleaños, apariciones en las secciones sociales de los periódicos no sean considerados actos de campaña? ¿Quién es el inocente que puede creer tal cinismo?

Porque todos sabemos que los estatutos y reglas del partido prevén el seguimiento y sanción de dichas conductas. Pues ningún comité municipal y ninguna comisión electoral hicieron nada en su momento y como ejemplo de descaro está la reunión, que se llevó a cabo en diciembre, para conocer a los aspirantes al primer distrito local en un club de tenis y al que telefónicamente se invitó al padrón. Posteriormente, las comisiones que se integraron para vigilar los procesos tampoco hicieron absolutamente nada. Todo son reuniones de amigos, nadie anda haciendo campaña. Que algún comité municipal facilite el padrón a algunos aspirantes y a otros no es mera ficción. Que se financien actos de precampaña y campaña es seguramente fruto de la imaginación.

Para los que tengan alguna duda basta ver a los que hoy ya iniciaron su proselitismo para en unos meses contender a la presidencia del Comité Municipal de la capital. No salimos aún de los graves errores de los procesos internos y ya estamos repitiéndolos, pero lo más lamentable es que alguno de los hoy aspirantes no tiene identidad con el partido y se limita a ser un peón más en el tablero. En alguno el discurso sigue siendo el mismo: el pun, el yunque, los neos…pero ninguna propuesta. Muy triste es reconocer que sigue habiendo panistas que compran el discurso, que desde antes tienen vendido su voto y son incapaces de escuchar una oferta.

Aclaración: en la columna anterior en el último párrafo hicimos alusión a la “ambición enfermiza de quien se soñaba el futuro gobernador” y dejo claro que no me refería a Manuel González Valle, sino a quien vive obsesionado con ello desde hace años y en este último proceso particularmente tejió a través de la corrupción de la estructura y dirigencia partidista, del dedazo de candidatos y el financiamiento de sus campañas lo que sería su red de poder para el 2005.

Correo electrónico: vivir_en_riesgo@hotmail.com

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

1 comentario

  1. [...] Un discurso que vende | Libertad de Palabra Tags: cesar-sarreon, en-tinta-azul, entre-peridico-y-engrudo, ezequiel-montes, gobierno, ignacio-loyola, manuel-gonzlez-valle, pan, publicidad [...]

Comentar

Agrega tu comentario debajo o deja un trackback desde tu sitio web.

 Suscríbete a los comentario para recibirlos en tu lector RSS.

Se pide que los comentarios se hagan con respeto, para evitar que sean editados.

* campos requeridos

Comentario

¿Quiéres recibir nuestras actualizaciones por e-mail?

Simplemente ingresa tu dirección de correo en la casilla siguiente, aparecerá una ventana confirmándote tu suscripción. A partir de ese momento recibirás un correo electrónico con las últimas noticias.

Ingresa tu e-mail:

Actualizaciones entregadas por FeedBurner