Banner Jurídico.
Banner Sorriso

Cada quien sus difuntos

| 28 junio 2010 | Memoria Ciudadana | 179 vistas | comentarios

Ramón Martínez de Velasco

Una vez fallecido, a Carlos Monsiváis le salieron amigos que, tal vez, él nunca conoció, o nunca recordó. Nunca faltan los payasos. Hasta el imbécil dizque secretario de Educación, Alonso Lujambio, tuvo el descaro de presentarse a uno de los homenajes, de donde lo corrieron diciéndole “empleado de Elba Esther Gordillo”.

Carlos Monsiváis

Carlos Monsiváis. Foto: La Jornada.

Sin tantos rollos, me identifico con “Los días de nuestra edad”, que sintetizo:

“De las fechas que me han marcado guardo la memoria que corresponde. En lo íntimo recuerdo las circunstancias del fallecimiento de mi madre, y en un nivel distinto, pero también de consecuencias interminables, la muerte de algunos parientes y amigos. No suelo hablar de estos asuntos y no me refiero a ellos por escrito, al no sentirme capaz de narrar la vida que se extingue o referir mis reacciones al enterarme de los sucesos. En mi repertorio de datos incluyo los telefonemas que hice ese día. También, en la tarde, una conversación muy prolongada. Supongo que en el tiempo sicológico ese día duró demasiado y queda como el augurio que no supe leer con agudeza, o la premonición póstuma. Quién hubiera dicho que alguien así me importara tanto por tanto tiempo.

“Advierto en el calendario un conjunto huidizo, con muy escasos deberes cronológicos. Y lo más fastidioso y lo mejor de los días culminantes en mi vida es su condición irretornable. No es sólo lo que hice entonces, sino el atender en demasía lo negociable con el olvido. Y lo sojuzga todo la indistinción entre lo que se vive y lo que se debería vivir.

“He perdido gente muy cercana. Los fallecimientos sucesivos se unifican no tanto por el poder nivelador de la muerte, sino por ese vislumbre que abarca a unos cuantos. Y por lo común, los días ya rituales de cada uno participan de la mezcla de nostalgia y narrativa”.

He ahí al Monsiváis frente a su espejo. Lejos del “star system”.

En efecto, maese, hay difuntos que iluminan los caminos. Mi papá Alfonso. Mi tío Emilio. Mi cuñado Arturo. Los muertos necesarios.

Y para esta época de “mochos”, “representantes de Dios en la Tierra” y demás hipócritas, unas líneas refrescantes:

“Mi experiencia de las repercusiones de la intolerancia religiosa, me hace rechazar tajantemente el uso oficial de la religión. Por ello me siento orgulloso de haber estudiado en una escuela pública, porque me libré de prejuicios y afirmé, en mi formación, el derecho de las minorías. Agradezco el laicismo y estoy convencido que la educación religiosa, en las escuelas públicas, sería un gravísimo retroceso que México no merece”.

Con ese Monsiváis me quedo. Y con el de la fotografía que acompaña a esta colaboración.

“La relectura implica una dosis de nostalgia. Los escritores y los lectores avezados sugieren que al releer un libro, un ensayo, un poema, el mensaje cala distinto. Entra por otras partes y toca sitios desconocidos. El texto es el mismo, pero quien lee ha cambiado. Quien lee bajo la luz (o la oscuridad) de otro tiempo, escruta diferente. El paso de los años modifica a la persona. La mirada y el sitio de lectura son otros, son distintos. Testigos mudos de las diferencias entre lectura y relectura son los libros subrayados, o que llevan notas al margen. Lo que en un tiempo fue importante, deja de serlo; lo que ahora llama la atención, antes pasó inadvertido. La relectura toca algunas puertas del pasado y muestra muchos rincones olvidados” (Arnoldo Kraus).

Hay difuntos que no murieron.

Despertaron del sueño de la vida.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comentar

Agrega tu comentario debajo o deja un trackback desde tu sitio web.

 Suscríbete a los comentario para recibirlos en tu lector RSS.

Se pide que los comentarios se hagan con respeto, para evitar que sean editados.

* campos requeridos

Comentario

¿Quiéres recibir nuestras actualizaciones por e-mail?

Simplemente ingresa tu dirección de correo en la casilla siguiente, aparecerá una ventana confirmándote tu suscripción. A partir de ese momento recibirás un correo electrónico con las últimas noticias.

Ingresa tu e-mail:

Actualizaciones entregadas por FeedBurner