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Tope grafía y la Huella Ecológica (Segunda parte)

266 | 6 noviembre 2012 | Medio Ambiente | 989 vistas | 4 comentarios

Anaximandro Flores Valderrama*

Auto y tope: fórmula contaminante.

Cuando un automóvil pasa encima de un tope, genera gases y partículas que se elevan hacia la atmósfera. Foto: Especial.

Continúo con la clasificación de los topes que he venido describiendo de manera muy particular. Ahora hablaré de un último tipo de estos ejemplares y posteriormente señalaré las implicaciones que tienen en el medio ambiente.

Topes de Energías Renovables. Estos son gratuitos, económicos pues no requieren de mantenimiento alguno, es decir, en los grandes espacios hechos calles, avenidas, bulevares, calzadas, etc., cubiertos de asfalto, no están construidos para resistir el poder de la radiación solar que llega a la tierra (al pavimento). Estas grandes, más bien gigantes, cintas asfálticas son víctimas del poder calorífico del Sol, elevando la temperatura de la carpeta asfáltica a mas de 50 grados centígrados, cuya consecuencia es que con el transitar de miles de vehículos todos los días sobre estas vías, gradualmente aparecen protuberancias y malformaciones que finalmente sufren una metamorfosis que los transforma con el paso del tiempo en: topes.

En fin, podríamos hacer casi interminable esta caracterización de estos adefesios viales; sin embargo, lo que pudiera haber parecido algo chusco o jocoso, tiene tremendas consecuencias ambientales.

Imaginemos un día cualquiera, transitando en nuestro vehículo de combustión interna, de cualquier origen a cualquier destino, las innumerables veces que un tope se nos pone en nuestro camino, las innumerables veces en las que repetimos la operación: frenar, acelerar; frenar, acelerar; la cantidad de emisiones a la atmósfera de los automotores, en todo en nuestro país, bióxido de carbono, bióxido de azufre (el diesel), ozono, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos, en cada ciclo de frenar acelerar, todos los 365 días del año, las 24 horas del día. Por un lado o por el otro, pese a los grandes avances en la tecnología automotriz, esas moléculas nocivas al medio ambiente no cesan de producirse.

En relación con los materiales para la fabricación de sistemas de frenos y embragues, se han ido sustituyendo estos por aquellos de menor impacto ambiental, a decir de los fabricantes. Habría que recordar que hace algunos años la materia prima para fabricación de estos era el Amianto (Asbesto); entonces la atmósfera de las ciudades estaba saturada con partículas suspendidas con un elemento carcinógeno poderoso. Ahora son metálicos, también quedan en la atmósfera en calidad de partículas suspendidas y no precisamente podemos pensar en su inocuidad.

Gases y partículas suspendidas respiramos a diario, no hay quien se salve. Ahora bien, el asunto de los topes habla de medidas extremas que toman los “expertos” en Ingeniería de Tránsito para evitar matazones, carnicerías y múltiples omisiones en materia de Educación Vial, Educación Ambiental y Educación Cívica que a los mexicanos nos hace mucha falta, pues tenemos por costumbre no acatar las señales cuando las hay, no respetamos límites de velocidad, preferimos donar un riñón que dejar de usar el teléfono cuando vamos conduciendo… por eso más y más y más topes. Hasta pareciera ser que es la única manera de detener “civilizadamente” a una nación cuyo grado de escolaridad promedio se ubica en el segundo año de Secundaria (Inegi, 2010).

En el caso particular de nuestro estado, de acuerdo con el Anuario Económico/Sedesu 2010, el parque vehicular estatal es de 385 mil vehículos registrados, de los cuales el 45 por ciento circula a diario en nuestra zona metropolitana (Corregidora, El Marqués, Querétaro) y aproximadamente unos 50 mil vehículos más avanzan “de paso” por dicha zona cada día.

Sí, odiosas son las comparaciones, pero necesarias: en países de Europa, los topes cumplen varias funciones: señalar, indicar, prevenir, guiar, separar, alertar, persuadir, nunca detener, jamás. La ciudadanía simplemente: acata (que no significa sumisión).

En nuestro país: ricos, pobres, clase medieros; políticos, apolíticos; cristianos, ateos, laicos y hasta lumpenes, no hay límite, transgreden a toda costa toda norma, reglamento, restricción, aviso hecho para nuestra propia seguridad y orden, exhibiendo la preferencia por vivir en la anarquía sin límites. Escribía Octavio Paz en su Laberinto de la Soledad: “los mexicanos tenemos el hábito de envilecer todo lo que nos rodea…”. Así es, pues, como hemos decidido coexistir y vivir en este maravilloso país envilecido.

“Un pueblo inculto, estará condenado irremediablemente a ser esclavo de sí mismo”. José Martí.

*Asesor externo. Docente.

Contacto: anaximandrofr@yahoo.com

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4 comentarios

  1. Claro…todo tiene un impacto ambiental, lo curioso es que por más que avanza la tecnología, creo que la educación va en deterioro, amenos eso aparenta ser en nuestro país. Pienso que el IPOD , celular y MP3 pegado a las cabeza y oídos de la mayoría consume la cultura, civilidad y educación ambiental, para dárselos a otros países. Espero solo sea idea mía, porque de ser así estamos muertos.
    Pero como ya sabemos la contaminación tiene un solución y solo una, la cultura en toda la gente, como bien se ha referido, en este país la población es tan ignorante que se ha llegado a ciertos límites como poner topes para seguir instrucciones tan básicas que por respeto deberíamos seguir. En otros países del mundo no sucede esto la gente tiene el concepto de
    “aprendo a vivir y a dejar vivir” es algo parecido a “no hagas lo que no quieres que te hagan” un dicho muy famoso entre los mexicanos y esto hace referencia a respetar las órdenes para que ningún tercero salga perjudicado con tus acciones o decisiones. Como algunos líderes en Europa han referido, “buscamos el bien común y por lo tanto debemos coexistir en equilibrio común”, no debo hacer algo que dañe a más gente.
    “The man it free for looking the happiness” (constitution norteamericana)
    También se menciona el no romper las reglas, el mexicano es tan bueno para romper cuenta regla se le impone de manera brillante y sorprendente, pero que curioso las reglas que deberían romperse de alguna manera las cumplen si reproche alguno como si fueran maquinas obedientes de estas reglas. Es algo muy curioso, como el hecho der ver televisión por que la sociedad así te lo manda o eso te han hecho creer, también el motivo de ciertas personas que estando en la iglesia como buenos creyentes dicen amar a su semejante y no rompers dicha regla, pero fuera de su iglesia ofenden a cuanto ser igual a ellos se les pone enfrente y no solo esa sino muchas más de las que dicen ser creyentes. Creo que debemos romper ciertas reglas que perjudican nuestra cultura y nuestra integridad como personas así mismo respetar aquellas que solo buscan cuidar nuestra miserable vida.

  2. México es un país pobre en muchos sentidos: pobre en educación, en economía, en cultura civil, moralmente e ideológicamente. Bien somos caracterizados los mexicanos de tal manera.
    Estamos de acuerdo que hay muchos intentos de sectores o minorías de la sociedad por forjar esta concientización en cuanto a temas de importancia mundial se refiere, uno de ellos es el cuidado del medio ambiente. Lamentablemente no funciona como tal.
    Antes de dar mi opinión respecto a lo contenido en la publicación “Tope grafía y la Huella Ecológica” me gustaría dar entrada primero con una reflexión acerca de este tipo de acciones.
    La publicación mencionada anteriormente, es muy buena y hace entrar a lectores en un poco de razón, tiene su aspecto picaresco y crítico, sin embargo, ¿quién lo lee? Pues bien, quiénes leemos ese artículo somos aquellos que quizás contamos con acceso a internet, los que quizás compren el semanario, o bien, los que estamos ya generando una consciencia, y los demás ¿dónde están?, ¿qué hacen? Pregunto a esos funcionarios públicos y ciudadanos que deben generar consciencia también, que deben de aportar y aplicarse en materia energética así como ambiental, a quienes debemos atormentar, orientar y exigir para lograr un cambio verdadero. Espero y sepan leer, para que por lo menos logren descifrar esté código de caracteres, ya que la lectura va más allá que eso, implica una reflexión y una aprehensión del contenido.
    Los que leemos estos números, admito que quizás lo hacemos por que así se nos indicó, debemos de ser más, lamentablemente por la suma de los factores anteriores cada vez somos menos.
    Sinceramente yo no sabía que frenos y embragues soltaran esas partículas el aire que inhalamos y espiramos diariamente, todos los daños y consecuencias que pueden llegar a causar. Desafortunadamente los autos se están haciendo con el paso del tiempo ya, una necesidad básica de los doscientas y tantas que ahora son necesarias para vivir, cuando antes eran cerca de 25 necesidades básicas.
    Aunado a esto, como si no bastara con el uso diario de automóviles, nuestra gran cultura vial y valores mexicanos tan característico que fuerzan a que nos pongan límites físicos, porque los gráficos no bastan, ¿será acaso por nuestra baja atención que no logramos descifrar que significan esos señalamientos de tránsito? Quizás, y no todo recae en nosotros, ya que bien lo menciona el artículo, nuestros maravillosos Ingenieros de Tránsito, que mejor solución no pudieron encontrar que una excesiva colocación de topes por doquier y sin medida.
    ¿Hasta cuando lograremos cambiar nuestras bases ideológicas? “Mientras yo las cambie, los demás no importan, con eso basta”, sería la respuesta común. Pasarán generaciones y el cambio será tan paulatino que se notará en siglos.
    Estructura Socioeconómica de México, asignatura de bachillerato, en donde te enseñan los diferentes procesos que ha atravesado México y el porqué de la situación actual del país, pero no te enseñan a cómo se hace un cambio ni a luchar por tus ideales. Ética y Valores donde te hablan de la ética y la moral, los valores y la sociedad, pero en teoría y palabras, quizás proyectos pero su único objetivo que nosotros forjamos es el hecho de alcanzar un número aceptable y después quién sabe.
    Entonces ¿qué demonios necesitamos los mexicanos para realmente tener consciencia? Lo más seguro es regresar a la época prehispánica, donde la naturaleza era los más bello y se necesitaba estar en armonía con ella, donde la naturaleza era venerada y temida.
    Pero estaremos de acuerdo que eso es una respuesta utópica, se necesita una catástrofe natural de dimensiones globales quizás para reorientar el pensar humano, hasta ese momento nos daremos cuenta que existe la frase del “cuidado del medio ambiente”.
    Pero mientras sucede eso, ¡que viva México!

  3. Cuando los todos los mexicanos se den cuenta o nos demos cuenta de el pasado, nuestros errores, trataremos de recuperar lo perdido, pero habrá un gran hueco de muchos años, tal vez yo me muera y esto siga igual, solo me queda dar lo mejor de mi y lo que pueda hacia mis hijos para que sean buenos ciudadanos. Ahorita muchos jóvenes y yo también, aveces no le damos tanta importancia a esto y preferimos irnos a fiestas, tomar, no entrar a clases y otras cosas mas, aunque solo nos estemos engañando a nosotros mismos.

  4. ¡Excelente compañero! Saludos.

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