Banner Jurídico.
Banner Sorriso

Un Gobierno a la deriva

366 | 3 diciembre 2014 | Desde Nuestra América | 43 vistas | comentarios
Peña Nieto en China

Durante la visita de Estado que realizó el Presidente Enrique Peña Nieto a China el pasado 12 de noviembre. Foto: www.presidencia.gob.mx

Oscar Wingartz Plata*

Hemos titulado esta entrega de esta forma para hacer ver la situación que guarda nuestro país. Es conocido por todos, los terribles sucesos que vienen de la brutal agresión que sufrieron los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa con su cauda de inconsistencias e inconsecuencias en que ha entrado el gobierno federal al dilatar en exceso una explicación creíble y razonable sobre tales hechos. Aunado a ello, la carencia absoluta de sensibilidad por parte del ejecutivo federal al realizar una “gira de Estado” al lejano oriente. Una vez más, para los anales de lo inaudito, de lo increíble. El asunto que se desea reflexionar en términos muy concretos es grave, y podemos iniciar con pleno razonamiento con una pregunta que es fundamental: el país se está convulsionado y el ejecutivo federal en el extremo oriente. ¿Tiene alguna lógica ese proceder?

Vayamos por partes, después de los sucesos del 26-27 de septiembre, en términos objetivos no hay un avance sustancial sobre el paradero de los 43 estudiantes. Todo sigue en la penumbra, en la sombra. Se “capturó” al edil de Iguala, José Luis Abarca y a su esposa en un operativo, también, confuso y poco claro, es decir, se ha procedido con entera opacidad, con versiones confrontadas, con declaraciones insuficientes, sin un sustento real. Eso por su propia lógica nos lleva a dudar con plena certeza de la capacidad del gobierno sobre las funciones que tiene que desarrollar, una de ellas el cuidado y la protección de la ciudadanía.

Estando así el asunto, se han dado una serie de hechos que van generando una secuencia que agudiza en extremo la posición del gobierno federal, entre otros, el escándalo de la llamada “Casa Blanca” en las Lomas de Chapultepec, que según la información vertida está valuada en alrededor de 7 millones de dólares, propiedad de Angélica Rivera, esposa de Peña Nieto, esto en sí mismo muestra una falta total de sentido común, están cargando sobre los hombres un problema de proporciones insospechadas, y dándose lujos excesivos, ofensivos para el conjunto de los mexicanos. Es evidente que muchos ciudadanos se preguntaran con suspicacia ¿de dónde sale una cantidad de esas proporciones para adquirir una residencia así?, sobre todo, si tomamos en cuenta que los salarios en nuestro país están deprimidos, congelados en términos absolutos, ¿una economía como la nuestra da para que se obtengan bienes de esas dimensiones? Nos estamos refiriendo al conjunto de los trabajadores, más si tomamos en cuenta que entre un 60% ó 70% de la población vive en pobreza. Un trabajador, un empleado, un profesionista objetivamente ¿puede acceder a un bien de esas dimensiones? Una pregunta sencilla y consecuente, ¿un artista en nuestro país gana tanto dinero para darse ese tipo de lujos?

Por tanto, de acuerdo con el orden natural, que siempre hay que cumplir, los reyes y gobernantes no pueden ni deben hacer nada en perjuicio del bien común, sino que su misión es protegerlo. Luego, ni a los gobernantes ni a los reyes, por soberanos que sean, les es lícito decretar ni ordenar nada en perjuicio del pueblo o de sus súbditos. Fray Bartolomé de Las Casas.

Otro hecho, la incursión de agentes ministeriales del gobierno del Distrito Federal en las instalaciones de la UNAM, “en búsqueda de un celular”. Esto en sí mismo es realmente inverosímil. Acaso ¿la labor de los agentes ministeriales es buscar celulares? El hecho que deseamos destacar ¿en qué terminó la incursión de estos policías? en un verdadero zafarrancho que pudo haber degenerado en una situación realmente grave. No son exageraciones, por una cuestión muy concreta, uno de los agentes sacó su arma y comenzó a disparar contra los estudiantes, hasta el punto en que uno de ellos resultó herido de bala en una pierna. Esto es totalmente absurdo. Lo que se desea hacer ver es que un policía no puede sacar su arma con esa ligereza, no estamos en el “lejano oeste”, o en la “ley del revólver”.

Lo que sucedió en la UNAM es una muestra clara de una provocación urdida para confrontar a los estudiantes. Quien haya pensado en eso, carece de sentido histórico o su ignorancia no tiene límites. Se afirma esto, porque las incursiones de la fuerza pública en las instituciones de educación superior siempre han terminado mal, estamos hablando contemporáneamente, entre otras razones, por un asunto que es obvio, la fuerza pública en términos concretos no tiene nada que hacer en la universidad. El asunto debe ser de una gravedad extrema para que se solicite su presencia, reiteramos, debe ser de gravedad extrema. No se está hablando de la “extra-territorialidad” de la universidad, simplemente no tiene nada que hacer la Policía en una institución de educación superior.

Como se puede apreciar, el gobierno federal y el ejecutivo están en una situación comprometida, álgida, expuesta, sin una clara idea para dónde dirigir sus pasos. Pareciera que las contradicciones los van desbordando por todos los flancos. Cada día que pasa se suman más problemas, con una sociedad que paulatinamente está despertando, organizándose, exigiendo, demandando respuestas a sus necesidades. En este sentido se puede afirmar que las formas de conducción política encabezadas por el partido en el poder se han agotado aceleradamente, una muestra de ello es la movilización estudiantil a lo largo y ancho del país exigiendo esclarecer cabalmente la desaparición de los estudiantes normalistas.

Hay un cúmulo impresionante de preguntas, situaciones, hechos que reclaman una respuesta puntual por parte de las autoridades en todos los niveles, el problema es que no hay eso precisamente, respuestas claras, creíbles, serias, responsables. La sociedad mexicana está entrando en una fase, en un momento distinto, esto quiere decir, está cobrando conciencia de su ciudadanía, de su ser como sujetos activos, plenos en la vida del país; pero dramáticamente estamos viendo que nuestra clase política “abanderada” por el PRI se ha desfasado en el tiempo, sus comportamientos, visiones y prácticas son retardatarios, carentes de prudencia, reflexión y juicio crítico.

Terminaríamos esta entrega haciendo referencia a las declaraciones que hizo el ejecutivo federal en relación con la irreflexión que priva en la autoridad, el 19 de noviembre hizo velada o abiertamente una afirmación donde apela al uso de fuerza por parte del Estado para contener la protesta social. Estas afirmaciones o su sola insinuación son extremadamente temerarias, porque son “la convocatoria” para exacerbar, caldear, acelerar los ánimos sociales. No hay que olvidar que ya pasamos por situaciones parecidas con saldos muy tristes y dolorosos para el conjunto de la población. Por ello es importante reflexionar sobre la actuación del actual gobierno. Después será tarde. La historia puede testificar estas reflexiones y cuestionamientos.

*Doctor en Estudios Latinoamericanos por la UNAM.

Profesor-investigador en la Facultad de Filosofía de la UAQ.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comentar

Agrega tu comentario debajo o deja un trackback desde tu sitio web.

 Suscríbete a los comentario para recibirlos en tu lector RSS.

Se pide que los comentarios se hagan con respeto, para evitar que sean editados.

* campos requeridos

Comentario

¿Quiéres recibir nuestras actualizaciones por e-mail?

Simplemente ingresa tu dirección de correo en la casilla siguiente, aparecerá una ventana confirmándote tu suscripción. A partir de ese momento recibirás un correo electrónico con las últimas noticias.

Ingresa tu e-mail:

Actualizaciones entregadas por FeedBurner