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26 años viviendo en el engaño

442 | 27 julio 2016 | Medio Ambiente | 1.002 vistas | comentarios
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Verificentros Querétaro

Personal de la Profepa detectó que 60 de los 81 verificentros de la Ciudad de México, no cumplían con la norma. Foto: Gobierno de la Ciudad de México.

Anaximandro Flores Valderrama*

Breve cronología: 1988 inicia el programa de verificación vehicular voluntaria en lo que antes fue el Distrito Federal y –sólo durante la temporada de invierno, debido al fenómeno de Inversión Térmica que incrementó los índices de contaminación atmosférica en el Valle de México– en 1990 inicia el programa “Hoy no Circula” con carácter de obligatorio y anual. Vale decir que ya para ese entonces en un par de años se disparó y aumentó el parque vehicular metropolitano, sumándose a ello la entrada ilegal de vehículos provenientes de los Estados Unidos, dicho sea de paso, unidades –todas– con antigüedad igual o mayor a 10 años, es decir pura mendiga carcacha gringa sumada a la autóctona.

En 1997, se hace obligatorio a las empresas armadoras de vehículos en México el equipar a las unidades nuevas con el catalizador de emisiones. Ya para entonces el Gobierno del D.F. había concesionado los centros de verificación vehicular, es decir, da comienzo en esta trinchera ambiental la corrupción y la ilegalidad en dichos centros, comienza pues otro novedoso y jugoso negocio entre los concesionarios y el confeccionador, dígase Gobierno.

Años más tarde la verificación, amén de seguir siendo obligatoria y costosa, ahora será semestral para los automotores de uso particular.

Se establecen las normas para determinar las precontingencias y contingencias a partir de los registros del Imeca (Índice Metropolitano de la Calidad del Aire), en múltiples ocasiones superados durante decenas de días y en igual número de años.

Es decir, la atmósfera metropolitana era una auténtica cloaca, respirada irremediablemente, lenta pero segura, como alguna vez señaló el gran escritor mexicano Carlos Montemayor, por millones de seres humanos, incluidos aquellos cuya residencia se localiza en las oficinas de Gobierno y hasta el Palacio Nacional.

26 años después, durante los primeros cuatro meses de este año 2016, se forma una mafufa Comisión de la Megalópolis que incluye a la Ciudad de México y a los estados de Morelos, Tlaxcala, Puebla y el Estado de México, a partir de los altos índices de contaminación registrados. Dicha Comisión determina llevar a cabo cambios emergentes con la intención de contener entre abril y julio del presente, la grave situación atmosférica  registrada.

Una de las medidas tomadas fue la de elaborar una norma emergente que pretendía “solucionar” el problema, pero “oh, sorpresa”, la mencionada Comisión tiene a bien incluir a la Profepa (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente) y se arma un nuevo “San Quintín” (es decir, un mega desmadre institucional).

Personal de la Profepa inspecciona los más de 80 verificentros en la Ciudad de México y determina que 60 de todos estos centros de verificación no cumplen con la norma emergente, por lo que procede entonces a su clausura total o parcial, lo que desata una batalla de declaraciones entre la Federación, a través de la Profepa, y la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México.

El mismo Miguel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, recientemente ha solicitado de manera enérgica al Ejecutivo Federal su intervención frente a las medidas tomadas por la Profepa. Y en eso estamos: unos y otros “echándose la bolita” y la atmósfera citadina entre regular, mala y “a medios chiles”, al igual que 22 millones pares de pulmones, pero eso ¿a quién le importa?

En recientes declaraciones el mismo procurador de la Profepa, Guillermo Haro Belchez, “sin pelos en la lengua” dijo: “Hemos vivido en el engaño estos últimos 26 años, con este programa”. Más claro ni el agua.

En pocas palabras, si bien es cierto que sigue siendo un jugoso negocio la concesión de Centros de Verificación, también es cierto que no sirven para un carajo, obsoletos equipos y tecnología empleados, la corrupción a todo lo que da, que si la computadora no funciona, que el catalizador, que la agencia y marca del vehículo no acredita la prueba (solamente porque lo hemos visto y oído en diversos medios de comunicación, algunos autos modelo 2017 no pasan la prueba) y peregrinamente regresan a los frustrados propietarios del flamante carrazo, a la agencia de su preferencia, o sea: “prohibido circular, no eres acreedor del engomado correspondiente”.

Y qué hay del gigantesco Parque Industrial que ahoga la Megalópolis, ¿dónde está la NOM.EM.167.SEMARNAT 2016?, que no la veo.

Pero, el amable lector de esta colaboración pensará: “bueno, eso pasa allá, qué pena, qué malo; qué bueno que no vivo en la Megalópolis”. No obstante, debo declararme muy maquiavélico por esto último con lo que concluyo esta colaboración.

Maquiavélico, mal pensado, prejuicioso, malicioso, hombre de mala o poca fe, sangrón o hasta “mamila”, debo confesarles que me despiertan grandes sospechas cuando veo la apertura de nuevos Centros de Verificación, aquí en el municipio de Querétaro; cuando ahora tenemos que verificar nuestro$ vehículo$ $emestralmente, siendo que hasta el año pasado era sólo una vez para vehículos automotores particulares; cuando veo también la apertura de nuevas agencias automotrices; cuando leo el tema de los parquímetros; de las ciclopistas; de la Secretaría de Movilidad; cuando me detengo a observar la construcción de nuevos puentes destinados a la circulación de autos, que no para viandantes; cuando se le sigue dando en la madre a retazos a la Peña Colorada. Lamentablemente no puedo pensar de otra manera con tamaño portafolio de evidencias.

Si personal de la Profepa se diera una paseadita aplicando la norma en los verificentros instalado$ en Querétaro, ups, también nos daríamos cuenta de manera horrenda que  hemos vivido en el engaño (claro, engaño porque ningún vehículo aprobaría, pero qué tal que tenemos que pagar) y en el error. En menudo berenjenal estaría instalada la Sedesu, instancia del Ejecutivo Estatal responsable de llevar a cabo los programas de verificación vehicular, enfrentada con la Profepa.

Termino: Cuando el “Hoy No Circula” nos alcance, claro que aquí en Querétaro, ¿qué planes tendrá o tiene ya el M.V.Z., Francisco Domínguez Servién?

*Docente/asesor externo

anaximandrofv@yahoo.com.mx

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