Banner Jurídico.
Banner Sorriso

La caída o derribo del árbol Ficus en el Jardín Zenea

441 | 19 julio 2016 | Recursos Naturales | 159 vistas | comentarios
Obras en Jardín Zenea. Árbol Ficus.

El hecho provocó indignación en redes sociales. Foto: Especial.

César Chávez Nava*

Hace días, varias amigas y amigos ambientalistas, funcionarios, colegas y algunos residentes del Centro Histórico, a quienes tengo el gusto de conocer, preguntaron cuál era mi opinión acerca de la versión de que el Ficus que se encontraba en el Jardín Zenea había sido dañado por un hongo que afectó su raíz, por las obras que se realizan o por el viento. Les manifesté que no tenía elementos para emitir una opinión en virtud de que no cuento con información suficiente, la única que conozco es la que han difundido los medios. Lo que sí les pude decir fue:

- El género Ficus cuenta con alrededor de 800 especies, ignoro qué especie es la dañada, para México se estiman entre 21 y 40 especies nativas de Ficus. (Carvajal, 2007).

- Ésta es una muestra de la necesidad urgente que existe de que se cuente con una Norma Técnica Estatal que regule el manejo de vegetación en áreas urbanas.

- No en todos los casos es posible reubicar los árboles, por ejemplo, si estos se encuentran junto a infraestructura subterránea, un muro, suelo joven o rocoso que impida las maniobras para la poda de raíces, formación del cepellón y arpillado, el resultado previsible será un elevado riesgo de muerte.

- El derribo es la última opción que debe considerarse siempre y cuando el árbol esté infestado por plagas y/o enfermedades, represente un riesgo para la integridad de las personas y sus bienes, provoque daños por un mal diseño de plantación a la infraestructura pública o simplemente, su ciclo haya terminado.

- También comenté que los árboles de Ficus, al igual que muchas especies arbóreas y arbustivas, regularmente cuando están enfermos por plagas (cochinilla, pulgón, arañas) y/o enfermedades (hongos y bacterias), presentan los siguientes síntomas de manera previa:

  • Decoloración y caída de las hojas de la copa.
  • Protuberancias en brazos y fuste.
  • Tallos y hojas deformados.
  • Muerte descendente o ascendente dependiendo del ataque de una plaga, hongo o bacteria.
  • Escaso crecimiento.
  • Follaje marchito.
  • Manchas en hojas y lesiones en fuste y brazos.
  • Follaje dañado por insectos.
  • Mayor riesgo al ataque de plagas y enfermedades por malas prácticas de manejo, por ejemplo, podas mal realizadas o severas (FAO).
  • La presencia de bacterias en las raíces causa tumores que normalmente, originan daños descendentes.

En los árboles del género Ficus, una de las causas que le puede producir tumores en el cuello y raíz, es la bacteria llamada Agrobacterium tumefaciens, ésta penetra por medio de heridas, al tenerse una menor circulación de la savia, el árbol se va debilitando de manera progresiva hasta causar la muerte de ejemplares jóvenes, no así en adultos (MAE, 2014).

Terminé diciendo que tal y como se deduce de lo antes dicho, dar una opinión sin conocer el diagnóstico ni contar con elementos técnicos suficientes que respalden ésta, sería irresponsable y aventurado de mi parte.

*Correo electrónico: cesar.chavez66@gmail.com

Twitter: @sumandovocesqro

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comentar

Agrega tu comentario debajo o deja un trackback desde tu sitio web.

 Suscríbete a los comentario para recibirlos en tu lector RSS.

Se pide que los comentarios se hagan con respeto, para evitar que sean editados.

* campos requeridos

Comentario

¿Quiéres recibir nuestras actualizaciones por e-mail?

Simplemente ingresa tu dirección de correo en la casilla siguiente, aparecerá una ventana confirmándote tu suscripción. A partir de ese momento recibirás un correo electrónico con las últimas noticias.

Ingresa tu e-mail:

Actualizaciones entregadas por FeedBurner