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La lucha electricista en Querétaro

443 | 4 agosto 2016 | Archivo y Memoria | 190 vistas | comentarios
“Elementos del ejército mexicano y personal de la CFE adheridos al SUTERM, vigilaron las instalaciones y oficinas a fin de evitar la huelga. Todo el movimiento guardó la calma deseada.”

“Elementos del ejército mexicano y personal de la CFE adheridos al SUTERM, vigilaron las instalaciones y oficinas a fin de evitar la huelga. Todo el movimiento guardó la calma deseada”. Foto: Archivo Histórico/Diario de Querétaro. 17 de julio de 1976.

Kevyn Simon Delgado*

La lucha obrero-sindical de los electricistas durante los setenta encabezados por Rafael Galván, presidente del Sindicato de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (STERM), es uno de los más recordados por sus alcances y posturas democráticas. El proyecto del STERM y el pensamiento de Galván (tener un sindicato nacional, independiente y limpio de corrupción), lo hacían incompatible con la CTM y su eterno líder Fidel Velázquez, Secretario General del mismo desde 1941. Como marcaba la costumbre, a la CTM no le parecía que dentro de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hubiera más de un sindicato, pero el STERM logró sobrevivir, a pesar de los embates del Sindicato Nacional de Electricistas (SNE) y sus líderes charros.

La lucha electricista en Querétaro. Juan Pérez Ruiz.

Juan Pérez Ruiz. Foto: Archivo Histórico/Diario Noticias. 17 de julio de 1976.

Los términos del conflicto su fueron elevando considerablemente, primero la CTM y el STERM rompieron relaciones en 1971 y a mediados de 1972 el STERM perdió su contrato en el Congreso del Trabajo, orillándolos a una situación muy grave. Pero, decididos a dar la batalla, Galván y los suyos acusaron a Fidel Velázquez de agente del imperialismo y llamaron a las autoridades federales a no perder la soberanía nacional con más proyectos de privatización, tomando las calles durante los próximos cuatro años. En Querétaro, un viejo militante panista, Juan Pérez Ruiz, era el representante de esta corriente dentro de la Sección 112.

Pérez Ruiz nació en Querétaro en 1930, se desempeñó “con satisfacción y honradez” en la Industria Eléctrica de México desde 1957, según la propia DFS. Militó para el PAN desde 1952, sin embargo, la DFS lo calificó de ideología “indefinida”. Su militancia en el panismo duró alrededor de 20 años y, pocos años atrás, fue candidato del mismo a diputado federal por el segundo distrito, con cabecera en San Juan del Río. Sin embargo, tras encabezar la lucha de los electricistas en Querétaro, su partido le dio la espalda o él a su partido, y pasó a militar con el Partido Mexicano de los Trabajadores.

De las muchas manifestaciones que realizaron la prensa local prácticamente no dio cuenta, sin importar que algunas de ellas llegaron a sumar miles de personas, dándose marchas muy coloridas, en las que cargaban un ataúd con la efigie de Fidel Velázquez y se demandaban tres puntos primordiales: La integración de la industria eléctrica, la unificación de los electricistas y la celebración de un contrato único. También se señaló que la industria eléctrica en México estaba en manos extranjeras y los únicos afectados eran los trabajadores que pagaban cuotas muy altas por la energía eléctrica.

Para 1974, a 2 años de haber explotado el conflicto, el entonces Suterm sufrió una división interna, replicándose en Querétaro lo sucedido, dividiéndose, por un lado Pérez Ruiz (quien siguió en el grupo de Galván) y, por otro, Carlos Delgado Gaspar (quien se pasó al grupo de Francisco Pérez Ríos), formándose anti estatutariamente (al no tener el número de trabajadores requeridos) la sección de San Juan del Río, que encabezaría Delgado Gaspar.

Patrulla militar afuera de la subestación de Calzada de las Artes.

Patrulla militar afuera de la subestación de Calzada de las Artes, “se acordonaron las zonas clave”. Foto: Archivo Histórico/Diario Noticias. 17 de julio de 1976.

A pesar de la fuerza de la Tendencia Democrática del Suterm la represión selectiva contra algunos de sus líderes, demostraban la cerrazón de las cúpulas corporativistas, que no veían con buenos ojos este intento de democratización sindical. El propio Juan Pérez Ruiz sufrió un intento de secuestro el 2 de julio de 1975 por dos individuos que portaban armas de fuego, al momento de salir del edificio de la CFE en la Ciudad de México, a donde había ido a realizar unos trámites del sindicato, “donde lo interceptaron al tratar de abordar la camioneta, acusándolo de que había atropellado a un menor y por lo tanto debía acompañarlos.” Tras ser golpeado y mientras era dirigido por algún rumbo de la capital, Pérez Ruiz logró librarse de sus captores y a bordo de un taxi se dirigió a la oficina del Suterm donde se le apoyó para denunciar el hecho ante la Procuraduría General de la República.

Justamente por esos días la CFE empezó a despedir a electricistas del grupo más cercano a Pérez Ruiz, reemplazándolas inmediatamente por elementos eventuales. Quizá previendo una mayor represión, la Tendencia Democrática, contradictoriamente a la estrategia utilizada en los últimos años, decidió ya no manifestarse en apoyo a otras luchas obreras y sindicales. Finalmente llegó la mayor represión. Decidida la huelga, ésta iba a iniciar el 16 de julio de 1976, sin embargo, el SNE fuertemente apoyado por la CTM y ésta por el PRI-Gobierno, impidieron que se llevara a cabo, tomando las instalaciones del Suterm en todo el país con apoyo del Ejército, el cual mantuvo controladas las instalaciones por lo menos hasta principios de agosto. Los días siguientes se desenvolvieron en el mismo tenor. Incluso, el 25 de julio, en el marco del tercer informe de gobierno de Calzada efectuado en el auditorio “Josefa Ortiz de Domínguez”, en el que estuvo presente Luis Echeverría, un grupo de 30 mujeres familiares de electricistas lo abordaron para exponerle “los atropellos que, según ellas, han sufrido los galvanistas por los militares que vigilan las instalaciones de la C.F.E.”.

A pesar de las intensas movilizaciones y amplia convocatoria, el Suterm no conquistó sus objetivos, alineándose a una solución política muy riesgosa: fundirse con el sindicato nacional, bajo el liderazgo de Francisco Pérez Ríos y con membrecía en la CTM. Finalmente, el Suterm se convirtió en Tendencia Democrática del sindicato nacional, y también con esa advocación fue derrotado, incluso con violencia militar, en julio de 1976. En dos años se declaró vencido para siempre. Rafael Galván murió el 4 de junio de 1980. Como recuerdo de aquella lucha en Querétaro, años después, al auditorio del Suterm, ubicado en el Barrio de San Francisquito, calle de las Artes No. 35 BIS, se le nombró “Juan Pérez Ruiz” en recuerdo del líder seccional del mismo, también fallecido en los ochenta, donde cada 25 de abril celebran el aniversario de la Sección Sindical 142, la que alguna vez tomó las calles del centro de la ciudad de Querétaro.

*Historiador de la UAQ.

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