Banner Jurídico.
Banner Sorriso

Sueños de restauración

449 | 15 septiembre 2016 | Columna invitada | Opinión | 88 vistas | comentarios
Marcha Nacional por la Familia.

Miles de participantes en la “Marcha por la Familia”. Foto: Agencia Caja Oscura.

Efraín Mendoza Zaragoza*

¿Quería el sector más dogmático de la Iglesia Católica mostrar músculo? Lo mostró el sábado 10 de septiembre. Aliada con los segmentos más conservadores del Partido Acción Nacional, la estructura corporativa de la diócesis de Querétaro –párrocos y organizaciones laicas– movilizó a su feligresía para oponerse al orden jurídico federal. Y todavía nos falta ver su alarde de fuerza el próximo día 24.

Por testimonios diversos puede advertirse que se abusó de la gente sencilla y creyente al hacerle creer que “la familia” como institución, y su familia como círculo primario, están en peligro. Nada más falso. Al adoptarse la frase: “con mis hijos no te metas”, se dio un toque violento a su propaganda. Porque nadie se está metiendo con sus hijos. En buen cristiano, con aviesos fines políticos los promotores de esta movilización han pecado. En sus sueños de restauración, los clérigos han cargado con la bondad del pueblo que mantiene fidelidad hacia sus pastores. En el reclamo de sus antiguos espacios de influencia, están fomentando el odio y la intolerancia.

En mi opinión, la presencia del obispo de Querétaro y de numerosos ministros de culto constituye una violación al artículo 130 constitucional, cuyo inciso e) les prohíbe expresamente “oponerse a las leyes del país o a sus instituciones”, sea en reunión pública, en actos del culto o de propaganda religiosa o en publicaciones de carácter religioso. La pretensión de los promotores de la movilización constituye un desafío al Estado Laico al presionar para que se adopte como precepto general una confesión religiosa particular, incluyendo sus prejuicios y temores.

Me llamó la atención la amabilidad colaborante de la presidencia municipal de Querétaro. Era adecuado un operativo de seguridad, pues fue una multitud la que salió a la calle. Un gesto atípico fue el aviso oficial que se difundió para informar sobre los cierres de calles por donde transitaría la marcha, del modo en que suele hacerse con motivo de los desfiles oficiales o de los trabajos de reparación de vialidades. Al hacerlo, la autoridad se constituyó en tácita promotora de esta actividad. Aquí son frecuentes las manifestaciones de protesta y nunca había visto que el gobierno municipal se comportara tan solícito para informar la ruta de una marcha.

Se trató, además, de una manifestación contra el pensamiento del propio pontífice máximo de la institución católica, portador de un discurso tolerante, pues asume que la exclusión y el odio atentan contra la convivencia. Bien harán los promotores de la intolerancia escuchar con atención las palabras que el papa Francisco pronunció durante el vuelo de regreso de Brasil a Roma, el 29 de julio de 2013: “¿si una persona es gay quién soy yo para juzgarla?”

En lugar de pretender recuperar su imperio en la vida privada de las personas, los clérigos deberían confortar a las familias de los numerosos niños atacados por clérigos pederastas. La única forma de hacerlo es no encubriendo a los delincuentes sino entregándolos al ministerio público y a los tribunales para que sean juzgados y castigados. Deberían, también, renunciar a las disputas del poder terrenal para escuchar con más atención el latido de los jóvenes, no sólo porque la mitad no cree en el infierno ni en el demonio, sino porque entre ellos la tasa de no creyentes está en abierto incremento.

No me parece una tragedia que haya sido enviada a la congeladora la iniciativa presentada por el presidente de la República para incorporar en la Constitución la figura del matrimonio igualitario. La jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que lo permite, está incorporada al orden jurídico federal. Y eso es irreversible. La Corte lo dejó claro: los derechos son para todos, sin distinción alguna. Si a alguien no le gustan las bodas entre personas del mismo sexo, sencillamente que no se case con alguien de su mismo sexo. Habría que preguntarnos qué patología social explica que a alguien le perturbe lo que otros hacen con su cuerpo.

La sociedad queretana es plural. Así lo reconoce la propia Constitución local. Y quedó evidenciado la tarde del mismo sábado 10 con la movilización de quienes promueven que todos los derechos sean para todos, sin exclusión alguna. Me parece insano que en una república laica sea el arzobispo primado de México quien, con falacias y dogmatismos, imponga su agenda en la vida pública, habiendo temas notablemente graves y decisivos para la vida nacional.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comentar

Agrega tu comentario debajo o deja un trackback desde tu sitio web.

 Suscríbete a los comentario para recibirlos en tu lector RSS.

Se pide que los comentarios se hagan con respeto, para evitar que sean editados.

* campos requeridos

Comentario

¿Quiéres recibir nuestras actualizaciones por e-mail?

Simplemente ingresa tu dirección de correo en la casilla siguiente, aparecerá una ventana confirmándote tu suscripción. A partir de ese momento recibirás un correo electrónico con las últimas noticias.

Ingresa tu e-mail:

Actualizaciones entregadas por FeedBurner